Quiza algun dia me anime a escribir como libro de adolescentes lo que hemos tenido que superar, lo que se coloco en mi camino, a mi que nunca nada me ocurrió, me viniste tu a despertar un día, enseñandome un mundo diferente y unas sensaciones nuevas, confie tanto tanto que hasta en contra de mi naturaleza fui de tanta fe en ti en mi, en lo nuestro.
Vino una separación terrible, con la rapidez del relampago, por primera vez en la vida no pude contener el llanto, no pude callar con la sonrisa lo quebrado de la voz, no pude encender el brillo en la mirada para tapar la tristeza del alma, y justo alli volviste tu para rescatarme, para hacerme pensar que nada es imposible nada. Y nació una ilusión una esperanza un sueño nuevo, que aun espero poder cumplir.
Muchas veces desde entonces he subido las manos al cielo para agradecer, y otras tantas para preguntar por que, hoy aqui, ahora, no se que pensar, de verdad no se, hay una parte de mi que te ama, pero profundamente y no concibe el vivir sin ti como pareja, hay otra que piensa que lo mejor seria ser amigos, por que sin ti en la vida pues no podría y hay otra que simplemente pregunta y si ya no estas? que voy a hacer, y si no te importo, por que no te has ido? por que sigues aquí en estas condiciones? o es que acaso todo era una mentira, de la que ya no sabes salir?
Esa pregunta se instalo en mi alma hace mucho, por que mira viéndolo bien, yo soy bien pendeja bien credula pues, y no tiene nada de extraño que fuese una mentira. y yo la hubiese creido, supongo que esa bendita falla psicológica con la figura paterna, te hace en verdad, acercarte sin recelo a cualquiera que te ofrezca amor.
Y que hago con estas ganas de vomitar, que hago con esta angustia de pecho, que hago con esta maldita soledad infame, que no me deja contarle a nadie lo que nos sucede, dime que hago
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